Nuestro Centro de Arte Contemporáneo de Cuenca recibió ayer la visita de Carla Rodríguez-Spiteri Enrich, vocal de la Fundación Palazuelo, y Consuelo Olaguibel, restauradora de la Fundación.

Ambas fueron recibidas por Eva Guzmán, responsable del Programa Educativo de la Fundación Antonio Pérez en Cuenca, quien las acompañó en su recorrido por la exposición de Pablo Palazuelo, “Un goce inscrito” muestra comisariada por Alfonso de la Torre y realizada  en colaboración con la Fundación Pablo Palazuelo.

La muestra «Pablo Palazuelo. Un goce inscrito», que puede visitarse desde el 8 de mayo y hasta el próximo 17 de septiembre, reúne una selección de obras del artista y ha despertado muy buenas impresiones entre nuestras visitantes. Ambas coincidieron en que la exposición “ha quedado muy bien” y destacaron que las obras “se han conservado en perfectas condiciones durante este verano”.

Para Consuelo Olaguibel, restauradora de la Fundación Palazuelo, es fundamental revisar las obras durante la exposición para comprobar que se mantienen en buenas condiciones y que factores como la luz, la humedad o la temperatura no afectan a su conservación.

Por su parte, Carla Rodríguez-Spiteri Enrich, sobrina-nieta de Pablo Palazuelo, nos habló de él, de su generosidad al transmitir sus conocimientos, de sus convicciones y de varios aspectos de su trayectoria profesional, acercándonos así a la dimensión más personal del artista.

Esta visita nos ha permitido compartir impresiones sobre la exposición y conocer mejor la figura de Pablo Palazuelo.

“Pablo Palazuelo. Un goce inscrito”

La exposición “Pablo Palazuelo. Un goce inscrito” reúne un conjunto de trece obras, nueve grandes pinturas, tres esculturas y uno de sus últimos dibujos, que recorren la producción madura del artista.

A través de sus obras, el visitante puede adentrarse en el universo formal de Pablo Palazuelo, marcado por la exploración de líneas, signos y estructuras geométricas, presentes en series como “Red”, “Circino” o “De Somnis”.

El título de la exposición toma una reflexión del filósofo Jean-Luc Nancy, que define el arte como “un goce inscrito”, aludiendo a la dimensión contemplativa y profunda de la creación artística.

Figura clave de la abstracción, Pablo Palazuelo desarrolló una obra donde confluyen arte y pensamiento, integrando influencias de disciplinas como la filosofía, la ciencia o la matemática. Su trayectoria internacional se consolidó durante su estancia en París y se reforzó posteriormente en España, especialmente tras su relación con Fernando Zóbel.

La exposición ofrece una oportunidad única para redescubrir la vigencia de uno de los lenguajes más singulares del arte contemporáneo.