
FAP HUETE -
El Museo de Fotografía de Huete presenta, el sábado 31 de octubre de 2026, la exposición, Fondos de la colección permanente museo de fotografía, una selección de fondos de la Fundación Antonio Pérez que se acercan al tema del paisaje desde diferentes miradas.
El paisaje como espacio de resonancias
El paisaje no solo se contempla: también se evoca, se interpreta y se transforma a través del recuerdo y la imaginación. Un lugar aparentemente inmóvil se convierte en mucho más que un espacio físico; adquiere un significado simbólico que lo vincula con las huellas de quienes lo han habitado, recorrido o imaginado.
Las obras reunidas en esta exposición, pertenecientes a La Colección de Fondos Fotográficos del Museo de Fotografía de Huete, sede de la Fundación Antonio Pérez, proponen distintas formas de aproximarse al paisaje y explorar sus múltiples resonancias. Algunas de las fotografías de Tofiño como Valeria o la Hoz del Júcar; las de Juan Manuel Castro Prieto, centradas en El Picazo; las imágenes de José Manuel Navia, tomadas en Huete, Garcinarro y La Ventosa; o las de Ramón Masats, muchas de ellas incluidas en la serie Cuenca en la Mirada, nos acercan al territorio conquense desde perspectivas que permiten descubrir sus particularidades y reconocer los vínculos entre lugar, experiencia y memoria.

En esta misma línea, Jean Marie del Moral, con Para Jorge Manrique (2006) y Para Miguel de Unamuno, establece un diálogo entre el territorio y la creación literaria, evocando la capacidad de los lugares para trascender su geografía y adquirir nuevos significados a través de la palabra, la sensibilidad y el pensamiento.
Otras miradas amplían nuestra percepción del paisaje y nos invitan a explorar sus dimensiones simbólicas, emocionales y políticas. El Tríptico OVNI, de Rosell Meseguer, introduce una dimensión en la que el paisaje se abre a nuevas interpretaciones y a las relaciones entre ficción, realidad y misterio. En Sáhara: La mirada del exilio (1996-1997), Santiago Torralba nos acerca a un territorio marcado por el desplazamiento, donde el paisaje adquiere una dimensión humana y política. Deborah Garwood, en Evans Pond, May 18 (2008-2009), propone una aproximación al entorno natural desde la observación atenta de sus matices, invitándonos a detenernos en la experiencia íntima de la contemplación. Por su parte, las imágenes de Juan Manuel Díaz Burgos en Mota del Cuervo nos remiten al territorio como espacio de identidad, vinculado a las formas de vida, las tradiciones y la memoria de una comunidad.
Mirar un paisaje es también imaginarlo, recordarlo y reinterpretarlo. Cada fotografía construye una relación particular con el entorno y nos invita a reflexionar sobre los vínculos que establecemos con los lugares y sobre las huellas que dejamos en ellos.
Fotografiar el paisaje es, en resumen, escuchar lo que el territorio nos cuenta: sus silencios, sus transformaciones y los relatos que permanecen en él. Con esta exposición, queremos invitar al visitante a detenerse, mirar de nuevo y descubrir las múltiples resonancias que habitan en cada paisaje.
La exposición, Fondos de la colección permanente museo de fotografía, se podrá visitar desde el 31 de octubre de 2026 al 31 de enero de 2027, en la Sala Specularis del Museo de Fotografía de Huete.






