Pilar Jiménez Amat RECOPILACIÓN [Esas tardes de dibujo. 2018-2026]

FAP OTROS ESPACIOS

El Museo Casa Zavala presenta, el viernes 13 de noviembre, la exposición Pilar Jiménez Amat RECOPILACIÓN [Esas tardes de dibujo. 2018-2026], muestra organizada por la Fundación Antonio Pérez.

La historia del arte y la práctica del gran dibujo ha surcado el devenir de la representación de las formas, algo que se revela en la exposición Recopilación [Esas tardes de dibujo], donde se presenta una cincuentena de dibujos que Pilar Jiménez Amat ha realizado entre 2018 y 2026 bajo diversas técnicas, ya sea carboncillo, creta o pastel sobre papeles diversos, frecuentemente de color.  Son representaciones de instantes como un espejo de lo real, una realidad sucedida en aquellas tardes cuando la luz que lenta se atenúa desciende sobre la piel de las modelos algo que queda mostrado en esta exposición, esos cuerpos principalmente de mujer, mas también restarán aquellas preguntas en torno a lo desconocido que interroga estos papeles.

Tomás Paredes y Alfonso de la Torre han revisado críticamente sus obras y así, para aquel, “¡Por fin, dibujo!”, es el título: “Pilar Jiménez Amat no sólo representa, sino que esboza el territorio sagrado de la presencia. El cuerpo es lo único real que tenemos, con toda objetividad, con sus destellos y carencias, pero sin él no podríamos vivir, ni soñar, que es el motor que nos impulsa a ser de determinada manera. El desnudo siempre conlleva riesgos: la adulación o la provocación, la pulcritud de la perfección o la obscenidad de lo pornográfico. Se puede ser elegante sin ser procaz y eso es lo que sucede en esta entrega de percepciones y sensaciones de esta recopilación, donde la pintura se prueba y se reta y se gusta”.

En tanto, para Alfonso de la Torre, en su texto, “Esas tardes en las que vibra la belleza interior”, nos hallamos frente a “una verdadera dibujóvora, pues son sus dibujos certeros y emocionantes monumentos a instantes que no parecen conducir a quienes contemplamos hacia un único relato, sino que más bien quedamos invitados a penetrar en un amplio espacio.  Estos dibujos presentados como un acceso al infinito del estar en el mundo, en una suerte de viaje frente a la estrecha percepción de lo real.   Algo que conocíamos en su personal forma de contemplación del paisaje, que nuestra pintora ha representado secularmente desde el despojamiento y el mundo quedaba concentrado en el acto de desprenderse de todo aquello que había contemplado, y pintando entonces desde ese vaciamiento de la mirada.   nuestras preguntas en torno a lo desconocido que interroga estos papeles.  Resultando entonces, en este juego entre mostrar y ocultar, una serena belleza, pues ciertos rostros o cuerpos que aquí acompañan parecen surcar el papel con un aire de enseguida enmudecer.  Son un elogio también de la fugacidad que refulge en tales breves instantes que otrora fueran de espera y espera, pues con frecuencia los personajes retratados quedan rendidos o piensan, en tanto muchos papeles muestran figuras sentadas, tal vez duerman o reposen, quizás desvanecidas entre el sopor de la siesta manchega, esa vida es un verdadero secreto”.

Se une así la representación de Jiménez Amat a aquellas mujeres que ya Vilhelm Hammershøi nos mostraba de espaldas, inmóviles en austeras estancias, tan halladas desprevenidas en su pensar, como aquella Venus del espejo de Velázquez.  O aquellos otros personajes de Caspar David Friedrich, enfrentados vueltos los rostros a las grandes preguntas frente al horizonte, representación y concentrado su ser en la mirada allende.   Y en Cézanne, Dalí, Degas, Van Gogh…frecuentación de personajes que esquivan ofrecer sus rostros, quedando el cuerpo y su gesto en la interrogación.  Pues también en las obras de Jiménez Amat niegan su rostro frecuentemente estos cuerpos, pareciere girados hacia un desconocido arrière pays, contemplan entonces un lugar interior de aquel territorio allende, desvanecidas figuras o quizás en el suelo los cuerpos, rendidos por el sueño o el esfuerzo.  En atenta escucha pues la vida demanda una poética y estos dibujos parecen habitar aquel espacio.   En los márgenes del sentido, nuestra pintora representa aquello que quedó fuera del alcance de la visión y que, de esta forma, ofrece una verdadera identidad deambulante en el exilio de los márgenes de la representación, tal quien decide pintar o dibujar antes de que el sentido se fije, crear para comprender el mundo, su tiempo, y desde ahí dispuesta al goce de un lugar dónde habitar su reino.

Fragmentos de los textos de Tomás Paredes: “¡Por fin, dibujo!”, y Alfonso de la Torre: “Esas tardes en las que vibra la belleza interior”.  Realizados para el catálogo de la exposición, Pilar Jiménez Amat, Recopilación [Esas tardes de dibujo. 2018-2026].

La exposición Pilar Jiménez Amat RECOPILACIÓN [Esas tardes de dibujo. 2018-2026], podrá visitarse desde el 13 de noviembre hasta el 8 de diciembre en el Museo Casa Zavala de Cuenca.

¡Comparte la Exposición en tus redes sociales!

Otras exposiciones