La Sala El Almudí vuelve a abrir sus puertas como espacio expositivo municipal para albergar nuevas propuestas de creadores contemporáneos.
Esta sala está gestionada por las asociaciones culturales Lamosa LAB y Le Grand Garage y cuenta con el apoyo de la Fundación Antonio Pérez, Diputación Provincial de Cuenca, Consorcio de Ciudad de Cuenca, Ayuntamiento de Cuenca y Ministerio de Cultura.
La vicepresidenta de la Fundación Antonio Pérez, concejala y diputada provincial de Cultura, Marian Martínez, junto a la subdelegada del Gobierno en Cuenca, Mari Luz Fernández, acudieron a la inauguración el pasado 2 de octubre, de la exposición ‘ Y caemos, cubierto de Verbo’ de Nacho Martín Encinas, un viaje introspectivo por la capacidad de caer y la trascendencia que ello implica para cada individuo.
El artista Nacho Martín les explicó el objetivo de su propuesta artística que gira en torno a la exploración material y su relación con lo emocional y simbólico.
En el espacio aparecen cuerpos, al menos, algo que se parece a ellos. Sobre estos y también dispersos por la sala aparecen pequeños huevos y algunos rastros e indicios. La situación tiene algo de escenario y a la vez de aparición, de realidad encontrada. Una luz fría, aséptica, de oficina, refuerza esa sensación de tiempo y sentido suspendido. Los huevos parecen aludir a algo que está por pasar. La instalación comienza así con una imagen de fuerte carga narrativa y, al mismo tiempo, se niega a proporcionar la narración que esa imagen parece reclamar.
Los cuerpos tienen una ambigüedad calculada. Entre presencia y simulacro, entre violencia y descanso. No se sabe si están caídos, rendidos o muertos, hay una caída, pero también un descanso. La palabra, el verbo, los sitúa en su posición. Se produce una tensión en la que los propios cuerpos e indicios revelan su condición de artificio, pero a la vez no pierden su impacto y su capacidad para movilizar el pensamiento.
En Y caemos, cubiertos de velo, la especulación no es una consecuencia secundaria de la obra, sino uno de sus materiales. La instalación proporciona objetos, distancias, coincidencias y rastros; el espectador aporta las relaciones que los convierten provisionalmente en un mundo. La pieza se propone como un disparador de nuestra tendencia a establecer conexiones, centrándose en la potencia de la imagen y su relación con la huella emocional y la construcción de relatos.
Nacho Martín Encinas
Estudió Bellas Artes entre la Universidad Complutense de Madrid y la Universidad de Castilla-La Mancha. Actualmente compagina la práctica artística con la investigación académica basada en la práctica a través del programa de Doctorado de la UCLM. A nivel individual su obra se ha expuesto en Galería Picnic (Madrid), TRACES (Kassel), Fundación Antonio Pérez (Cuenca), Kunsthhochschule (Kassel) o Espacio Kanoko (Cuenca) entre otras; a nivel colectivo en Galería Arte92 (Madrid), Galería Picnic (Madrid), Galería Arniches 26 (El Principal, Vigo/ Madrid), Flutgraben (Berlin), Duplex (Lisboa), Nuevo Montacargas (Madrid) o Königsgalleire (Kassel) entre otras. Ha realizado diversas residencias de investigación entre las que destaca la de la Universität Kassel (2022-2023), durante la que participó en la documenta fifteen junto con el grupo de investigación Hypersituations.
Su práctica tiene como base la pintura, aunque está abierta también a la escultura, la fotografía, el vídeo o la instalación. Para ello, su forma de investigar se basa en la experimentación material: estar en contacto, tener una experiencia sensorial con la materia es una forma de producir pensamiento que deriva del proceso de hacer cosas concretas. Este proceso se materializa a través de un ejercicio espacial en el que se combinan lo pictórico, lo sensorial y lo poético.
















