La Sala de Exposiciones de Unicaja Banco en Albacete inauguró ayer, 15 de octubre de 2026, la exposición «Salvador Victoria: pensar el espacio (una revisión antológica)», una propuesta que recorre la trayectoria artística de Salvador Victoria Marz (Rubielos de Mora, Teruel, 1928-Alcalá de Henares, Madrid, 1994), comisariada por Alfonso de la Torre.

La muestra podrá visitarse hasta el 29 de noviembre y reúne cerca de sesenta obras, entre lienzos, assemblages o superposiciones, dibujos y estampas, realizadas desde 1956 hasta el año de su fallecimiento.

La exposición es la segunda muestra impulsada este año por la Diputación de Albacete en este espacio, recuperado para la actividad expositiva gracias al convenio firmado entre la Diputación Provincial de Cuenca y Albacete con Unicaja y la Fundación Antonio Pérez.

El diputado provincial de Educación y Cultura de Albacete, Miguel Zamora, fue el encargado de presentar el acto inaugural, en el que además del numeroso público asistente entre el que había grandes amigos y artistas, estuvieron presentes la subdirectora de la oficina principal de Unicaja en la plaza Gabriel Lodares, Natalia García Caicoya; la conservadora de la sede de la Fundación Antonio Pérez en San Clemente, Mercedes de la Pola; la mujer del artista, Marie-Claire Decay Cartier; el comisario de la muestra, Alfonso de la Torre y el director del Museo Salvador Victoria de Rubielos de Mora, Ricardo García Prats.

La exposición ofrece un recorrido por las distintas etapas creativas del artista a través de varios capítulos que permiten apreciar la evolución de su lenguaje plástico y su investigación en torno al espacio, la geometría, el gesto y la abstracción. El itinerario se articula en torno a los apartados «Gesto [1956-1965]», «Monocromía [1967-1970]», «Superposiciones [1970]», «El círculo en majestad [1969-1975]» y «Ensoñaciones [1986-1994]».

A este recorrido se suma una selección de obra sobre papel, integrada en las secciones «Air de París. Dibujos circa 1960» y «Un círculo gráfico», que permite profundizar en otras facetas de la producción del artista y en su trabajo con el dibujo y la obra gráfica.

Una exposición fruto de la colaboración institucional

La iniciativa cuenta con el impulso de la Diputación Provincial de Albacete y ha sido posible gracias a la generosidad de Marie-Claire Decay Cartier, viuda del artista, así como a la colaboración de la Fundación Antonio Pérez-Centro de Arte Contemporáneo de Cuenca. También ha colaborado el Museo Salvador Victoria, ubicado en la localidad natal del pintor, Rubielos de Mora.

El comisariado corre a cargo de Alfonso de la Torre, especialista en la obra y la trayectoria de Salvador Victoria, quien recientemente ha publicado el catálogo razonado de su obra gráfica, titulado El círculo gráfico. Su conocimiento de la producción del artista permite contextualizar las piezas reunidas y ofrecer una lectura global de su evolución creativa.

Una invitación a redescubrir su pintura

La retrospectiva propone acercarse a la obra de Salvador Victoria desde una perspectiva que combina el recorrido histórico con la reflexión sobre los elementos esenciales de su pintura. A través de sus distintas etapas, el visitante puede descubrir la búsqueda constante del artista en torno a las formas, el espacio y las posibilidades expresivas de la abstracción.

En palabras de Alfonso de la Torre, «contemplar ahora la exposición nos permite también pensar sobre la pintura de Victoria, como el más bello de los dones».

La muestra se presenta así como una oportunidad para redescubrir la aportación de Salvador Victoria al arte abstracto español y profundizar en una trayectoria marcada por la experimentación plástica y la exploración de nuevas formas de concebir el espacio pictórico.

Salvador Victoria: una trayectoria marcada por la abstracción y la búsqueda del espacio

Tras completar sus estudios en Valencia, Salvador Victoria residió en París entre 1956 y 1965, una etapa decisiva para su formación y para el desarrollo de su lenguaje artístico. Durante esos años entró en contacto con las nuevas corrientes estéticas que marcarían la evolución del arte contemporáneo del siglo XX.

Su regreso a España coincidió con un momento de apertura y renovación del panorama artístico nacional, impulsado por iniciativas como la inauguración de la galería Juana Mordó, en Madrid, en 1964, y la apertura del Museo de Arte Abstracto Español, en Cuenca, en 1966. Este último desempeñó un papel relevante en la consolidación de un contexto favorable para la difusión y el reconocimiento del arte abstracto.

La trayectoria de Victoria refleja también la experiencia de tantos artistas del siglo XX que encontraron fuera de su país un espacio de formación, experimentación y libertad creativa. Tras su estancia francesa, el entorno artístico de Cuenca contribuyó a abrir nuevas perspectivas para su desarrollo profesional, en un momento clave para la normalización y el reconocimiento del arte contemporáneo en España.

La pintura de Salvador Victoria se articula en torno a una investigación constante sobre el espacio y las posibilidades expresivas de la materia. En sus obras, el pigmento, las formas y las superposiciones construyen composiciones que invitan al espectador a explorar nuevos territorios visuales. Su abstracción trasciende la representación para convertirse en una forma de reflexión sobre los límites, la percepción y la propia experiencia de la pintura.

Esta búsqueda constituye uno de los ejes fundamentales de la exposición «Salvador Victoria: pensar el espacio (una revisión antológica)», que propone un recorrido por las distintas etapas de su producción y permite comprender cómo el artista convirtió el espacio pictórico en el centro de su investigación creativa.

Salvador Victoria pensar el espacio (una revisión antológica) (1)