La Sala Princesa Zaida del Museo Provincial de Cuenca (JCCM) ha inaugurado la exposición “Equipo Crónica en los Fondos de la Fundación Antonio Pérez”, una muestra organizada en colaboración con la Fundación Antonio Pérez, que podrá visitarse hasta el 10 de mayo.
La muestra reúne 15 obras, una escultura y 14 serigrafías de este grupo mítico del arte español, articuladas en diversas temáticas y series; entre las que se encuentran, “Mariana y las moscas” (Serie Composiciones, 1971) y dos de la Serie Negra, todas ellas procedentes de la colección de la Fundación Antonio Pérez.
El recorrido expositivo arranca con la escultura “Los constructores”, una serigrafía sobre cartón de 1971, una “pequeña joya que, según contó Mónica Muñoz, conservadora jefe de la FAP, ha estado siempre en el despacho de Antonio Pérez y solo ha salido una vez de aquí para ir al Museo de Obra Gráfica de la FAP en San Clemente”. Además, completan el recorrido otras obras también conocidas como “Interior con regla”, “Solana en París”, “El pito doble”, “Homenaje a Renau”, “Equipo Crónica”, “El pintor y la modelo”, o las dos “Reinas Marinas” de Manolo Valdés de 1976, estas últimas cuando ya se había disuelto el grupo.
En el acto han participado la diputada provincial de Cultura y vicepresidenta de la FAP, María Ángeles Martínez, el director del Museo Provincial de Cuenca, Miguel Contreras, la conservadora jefe de la FAP, Mónica Muñoz y la coordinadora de Cultura de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha en Cuenca, Yolanda Rozalén.
La vicepresidenta de la FAP, María Ángeles Martínez, agradeció al Museo de Cuenca la colaboración entre ambas instituciones, lo “que ha permitido abrir nuevas temáticas y acercar al centro de la ciudad uno de los legados más importantes de Antonio Pérez como es esta colección del Equipo Crónica”.
Una colaboración que también agradeció el director del Museo de Cuenca, Miguel Contreras, que hizo extensible a los equipos de coordinación y montaje de ambas instituciones. Además, recordó las relaciones que tuvo el Equipo Crónica con el arte contemporáneo conquense.
Por su parte, Yolanda Rozalén, destacó la presencia de alumnos y profesores de Bellas Artes, y profesionales del mundo del sector a los que pidió que fueran el altavoz del valor y calado de esta exposición.
Mónica Muñoz señaló que la FAP tiene unos fondos muy ricos del Equipo Crónica gracias a la relación tan estrecha que Antonio Pérez mantuvo con los integrantes del Equipo Crónica, “casi la totalidad de las obras fueron adquiridas durante estos años”. Además resaltó que el Equipo Crónica es la “mejor representación que tenemos en España del Pop Art y que la particularidad de este grupo fue que utilizaron este lenguaje artístico para denunciar la situación política, social y cultural que se vivía en el país durante estos años”.
El visitante encontrará aquí una muestra clave del arte español de las décadas de 1970 y 1980, marcada por la crítica social, la ironía y un uso inteligente de las imágenes populares y del arte clásico, que invita a mirar con atención y a pensar porque cada obra es una puerta abierta a la reflexión: sobre el poder de las imágenes, sobre la historia de España, y sobre cómo vemos y entendemos el mundo que nos rodea.
Equipo Crónica
El Equipo Crónica (1964-1981) fue un grupo artístico español formado inicialmente por Rafael Solbes (Valencia, 1940-1981), Manolo Valdés (Valencia, 1942) y Juan Antonio Toledo (1940-1995), aunque este último abandonó pronto el proyecto. El colectivo surge a partir de las propuestas teóricas del crítico e historiador Tomás Llorens (1936-2021) y se desarrolla durante el último período del franquismo y la transición hacia la democracia.
En ese contexto, decidieron usar el arte como una herramienta de análisis y denuncia, mezclando imágenes reconocibles –como cuadros famosos, personajes históricos o símbolos del poder– con elementos del cómic, la publicidad o el cine.
A través de la pintura y el grabado, el Equipo Crónica cuestionó los discursos oficiales y los mecanismos de poder, convirtiéndose en uno de los referentes fundamentales del arte político español del siglo XX.
En sus composiciones, el espectador podrá reconocer referencias a Velázquez, Goya o Picasso, pero también a los medios de comunicación, la política y la sociedad de consumo. Esa mezcla de pasado y presente, de alta cultura y cultura popular, les permitió hablar de temas profundos de una forma visualmente atractiva, a veces incluso con humor.
Su obra ha sido expuesta en importantes museos y colecciones internacionales y continúa siendo clave para entender la renovación de la figuración y el compromiso artístico en el contexto europeo contemporáneo.
La exposición invita a mirar de nuevo lo que suele pasarse por alto: los límites entre lo que está y lo que fue, entre lo visible y lo que apenas se insinúa, entre el afuera inmenso y el adentro que se despierta en quien contempla.
Saleta Rosón propone así una experiencia de contemplación radical, un regreso al origen y un gesto de resistencia frente a la saturación visual y el vértigo del presente. En sus imágenes, lo aparentemente vacío se convierte en un lugar donde detenerse y escuchar lo que el paisaje calla y, al mismo tiempo, revela.


















