
FAP CUENCA -
El Centro de Arte Contemporáneo de Cuenca presenta, el viernes 27 de febrero, la exposición Cartografías emocionales sobre el abismo de Xavi García, muestra realizada en colaboración con la Galería Juana Romero Contemporary Art.
En palabras de Juana Romero, la llegada de Xavi García a la Fundación Antonio Pérez supone un encuentro dialéctico necesario. En las salas de este museo, donde la tradición del informalismo español late con fuerza, la obra de García se presenta como una evolución natural: un puente que conecta el gesto contenido de los maestros de El Paso con una figuración contemporánea, fragmentada y eléctrica.
En su producción reciente, la superficie del lienzo deja de ser un soporte pasivo para transformarse en un campo de batalla semiótico. Estas piezas, de gran formato y voracidad cromática, operan como palimpsestos urbanos. El artista practica una suerte de arqueología invertida, superponiendo estratos de presente, impulsos gestuales y una iconografía que transita libremente entre lo figurativo y la abstracción pura, hasta que la saturación matérica interpela directamente al espectador.

El pulso de la urbe y la memoria de los muros. La obra de Xavi García no se observa; se recorre como una cartografía del sentimiento contemporáneo. Bajo una estética del residuo y la memoria urbana, emergen fragmentos de arquitecturas domésticas —ventanas, escaleras, siluetas de edificios— que actúan como anclas emocionales en medio de la tormenta visual. El uso del spray, el stencil y la caligrafía fragmentada nos remiten a la saturación informativa de nuestras ciudades, convirtiendo cada capa de pintura en un refugio frente al ruido exterior.
Simbiosis con el paisaje conquense. Exponer en Cuenca, baluarte de la abstracción, obliga a un diálogo con su fisonomía única. García proyecta aquí lo que denominamos una geometría emocional: una arquitectura del sentimiento que resuena con la verticalidad de las hoces y el desafío visual de la ciudad. Sus lienzos funcionan como acantilados urbanos; las líneas de fuerza que cortan sus composiciones evocan las cornisas de las Casas Colgadas, sosteniendo un caos aparente que encuentra su equilibrio en la materia.
Existe un hilo invisible que une a García con la herencia de Saura, Millares o Zóbel. Donde ellos veían la austeridad de la roca y el drama existencial, Xavi introduce el pulso vibrante de la vida moderna. Es una simbiosis entre la solidez del pasado y la fluidez del presente. Al final, recorrer esta exposición es asistir a la construcción de un nuevo mapa donde la pintura, al igual que la ciudad de Cuenca, se revela como una superposición eterna de historias, trazos y equilibrios sobre el abismo.
En la exposición de Xavi García podremos disfrutar de dos grandes bloques (URBAN ROOTS) RAÍCES URBANAS y Citizens.
La serie “Urban Roots” nos presenta la visión del artista que analiza la relación de la sociedad y los individuos con la naturaleza. La obra representa los diferentes momentos de incertidumbre en los que las relaciones entre los ciudadanos y estos, a su vez, con su entorno son la base de esta serie. La preocupación por la identidad del individuo, el desarraigo y los conflictos sociales acaban viéndose reflejados en esta especie de árboles que sufren y disfrutan de quienes somos en la actualidad.
Desde el punto de vista técnico, esta pintura posee gran riqueza, ya que se combinan diferentes materiales y técnicas que aportan una intensa carga matérica, despertando en el espectador curiosidad e interés. El artista se vale de carteles, mapas, entradas de conciertos o espectáculos, códigos QR, entre otros elementos, para construir una narrativa visual única. A partir de esta base, superpone grandes masas de pintura y texturas que refuerzan la sensación de caos y reconstrucción, generando un diálogo entre lo orgánico y lo urbano.
Así, «Urban Roots» se convierte en un testimonio artístico que invita a la reflexión sobre nuestra identidad en un mundo donde la naturaleza y la ciudad se entrelazan en un equilibrio inestable.

En la serie Citizens, Xavi García se erige como una potente reflexión plástica sobre la tensión entre el individuo y el entorno sociocultural contemporáneo. Desde un enfoque técnico, esta serie combina escultura y pintura, recurre a una fusión de técnicas que dotan a esta colección de una notable fuerza plástica. El uso del color vibrante y de texturas densas y contrastadas genera una experiencia sensorial que en ocasiones alude al ruido constante de los medios digitales, reforzando la sensación de fragmentación identitaria.
García se inspira en la estética postdigital y en referentes del arte conceptual para cuestionar los mecanismos de validación y conformidad impuestos por la sociedad. La representación del ser humano, en muchos casos fragmentado o duplicado, refleja una lucha entre la autenticidad moral individual y las exigencias externas. Sus obras capturan a figuras que parecen debatirse entre ser y parecer, entre la ética personal y la presión colectiva.
Instaladas en espacios públicos como el distrito de París o en hoteles internacionales de prestigio, las piezas de Citizens invitan a una interacción crítica con el entorno. Son espejos que devuelven preguntas al espectador: ¿cuánto de lo que somos nos pertenece realmente? ¿Y cuánto ha sido moldeado por una sociedad que premia la apariencia?

La exposición, Xavi García, Cartografías emocionales sobre el abismo, en las Salas de Exposiciones Temporales de la Fundación Antonio Pérez de Cuenca.






